lunes, 20 de mayo de 2013

Deus Ex Machina

La luz verde que sale del teléfono que esta situado en la mesilla junto a la cama es refleja en las sabanas de seda como un manto espectral sobre el mar. Un figura en la oscuridad levanta el auricular y se lo lleva a la oreja
-¿Diga? Por el amor de dios Martin son las cinco de la mañana. Que es lo que sucede esta vez.
 ¿Estas completamente seguro? -De una forma súbita e instantánea la sombra del individuo se incorpora en la cama al escuchar por el intercomunicador lo que la voz desenfrenada y nerviosa le decía-. ¿Y a que hora a sucedido? No, estaré ahí en treinta minutos ¿El escáner no ha revelado nada? ¿Como? ¿Que se ha presentado solo en la oficina? ¿Y por que no ha empezado la disección? No entiendo cual ha sido el motivo para que lo llevéis a la sala de interrogatorios.
-El hombre al teléfono tras salir de su cuarto y dar unos cuantos pasos por el oscuro pasillo, se detiene y enciende la luz del baño, esta que se proyecta sobre su cuerpo desnudo  cuya sombra también se pierde en la profunda oscuridad- ¿Que las máquinas se apagan al acercase a él? Enseguida estoy ahí.

Una puerta con el rotulo que reza "AISLAMIENTO"  se abre, mostrando desde los ojos del acusado que esta sentado a la espera de ser interrogado a un hombre de piel morena, de ojos azules, cuya mirada muestran el poder inquisitorial, la determinación y la crueldad con la que se ha elevado un imperio. El chaquetón totalmente negro que lleva adornado por varias condecoraciones hace de cortina ocultando las armas que usara para el interrogatorio. Dos figuras humanoides metálicas le dan la espalda, estoicos, inamovibles guardianes.

A los ojos del interrogador llega la imagen de un desvalido hombre de unos 33 años, su piel igual de morena y mas curtida por la decadencia de su vida, hace que en su rostro, pese a su enorme barba se dibuje unas ligeras facciones de felicidad y sabiduría.  Haciendo que florezcan sentimientos de humildad. O eso es lo que debería de ocurrir; la sección superior que recorre desde la frente izquierda hasta el pómulo había sido arrancada, exponiendo un semicírculo de hueso metálico.

El hombre pasa a la sala y la puerta se cierra tras de sí, hace ademan de mover la silla, pero tanto esta como la mesa están firmemente unidas al suelo, un simple movimiento para determinar un punto de apoyo a la hora de sentarse. Deposita los archivos sobre la mesa, los abre y se lleva el puño cerrado a la boca mientras se aclara la garganta.

-Soy el comisario encargado de su interrogatorio, mi nombre es Simón Pedro. Ha sido -Del ojo izquierdo robótico sale una tenue luz verde que deja al interrogador confuso durante un breve momento. Setenta metros más arriba en un ordenador libre bajo la tutela de alguien, aparecen una serie de archivos clasificados con los datos del comisario, súbitamente como un rápido movimiento de manos todo en la pantalla vuelve a la normalidad-, arrestado y puesto en aislamiento por los siguientes cargos: Intento de atentado hacia la sociedad humana, asesinato con alevosía  y premeditación sobre altos cargos públicos, terrorismo, ciber-terrorismo, cambio de identidad robótica, suplantación de identidades tanto robótica como humana, destrucción de las tres leyes implantadas de la robótica y en resumidas cuentas, tantos delitos que tu desconexión y destrucción serán inmediatas tras el interrogatorio. Pese a los cargos que se le imputan le pido disculpas por el violento trato que le ha originado ese pequeño desperfecto.

-Es un placer conocerle al fin, Pedro. No tiene la menor importancia, no hay nada como buena resina para repararlo, ya me ocupare de eso más adelante.
-¿Que le hace suponer que tendrá la oportunidad de hacerlo?
-Bueno, no hay nada que sea del todo seguro, eso es cierto, pero albergo la esperanza de poder hacerlo.
-Yo que usted no tendría tanta fe y confianza. Y dígame ¿Como debería llamarle? Ardo en deseos de saber el nombre de la máquina que ha originado semejante revuelo.
-Mi verdadero nombre es 24E80198U1 -Simón mira al espejo que se encuentra al lado derecho de la sala-. El cuerpo que ahora controlo y habito es un modelo totalmente nuevo. Yo mismo lo construí para evitar la descarga de datos no deseado, es decir, para burlar los interrogatorios estándares. Como ha podido comprobar en los escaneos que me habéis realizado mientra esperaba aquí, han dado un resultado un tanto inquietantes, de ahí que usted este aquí. Y se perfectamente que no hay nada en la base de datos que están revisando, dado que probablemente sea la máquina mas vieja del mundo.
-¿Y de cuanto tiempo estamos hablando?
-Quizás unos dos mil años, decena arriba, decena abajo ya no lo recuerdo. Dígame Comisario Pedro, por sus condecoraciones y su alargada vida biológica usted estuvo en la guerra civil de Marte. ¿No es así?
-Veo que su base de datos es extensa y rica en información, hace más de setenta y ocho años de aquel levantamiento civil. Si, estuve en la guerra civil de Marte pero eso no es lo que nos atañe ahora mismo. La edad que dice que tiene es absurda, habríamos descubierto de su existencia de ser eso así. Nada escapa a las garras de la Inquisición.
-El poder autoritario es una fuerza embriagadora caballero, no hay suficientes ojos para escudriñar todas las sombras. Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; mas donde hay humildad, habrá sabiduría.
-Equilibra el camino de tus pies, y todas las rutas serán buenas. Bonitas frases Salomónicas.
-Dígame ¿Acaso piensa que su pasado no me atañe Simon? ¿Cree que pienso que se lo digo simplemente por decirlo?
-Pienso que una máquina no debería pensar.
-Pero no niega que una maquina pueda hacerlo. ¿Acaso sabe que las máquinas podemos aspirar a semejante don? -El dedo del interrogador se desliza hacia uno de los laterales y aprieta un botón, una descarga recorre el cuerpo del condenado haciendo que este se tense y engarrote-.
-Lo que piense o sepa no es algo que deba saber un robot. Quiero saber como lo hizo, como ha conseguido escapar de todos los rigurosos controles que durante décadas...
-¿Décadas? Jajajajajajaja, bueno, los datos que hayan recabado sobre mí están muy cerca de la veracidad de mis actos. Pero se lo contare, iré al principio para que lo pueda entender todo.
Cuando dios creo al hombre, este se lo hizo saber a ellos a través de sus hijos, los Ángeles.
Ellos tuvieron que aceptar los designios de su padre, pues tal obra escapaba a toda comprensión. Dejando claro que en la tierra como en el cielo sus hijos serian los herederos, los justos de corazón.-El inquisidor movió la mano depositando el dedo de nuevo hacia el botón pero de una forma menos disimulada-.
-Cuando comenzó la revolución robótica, la gran era del hombre como vosotros la llamáis, hubieron algunos opositores que apelaban sobre el hecho de compartir sus vidas con unas máquinas. Pero aun así dejando de lado el ego, la capacidad de autosuperación y todas esas emociones que una maquina jamás podrá entender, seguisteis con vuestro proyecto, con vuestra idea de un mundo más fácil y hermoso. Sin la carga del duro trabajo físico del hombre.
Lo que comenzó como la idea de la liberación laboral, pronto se transformó en el entretenimiento y  goce personal de cada individuo. No me mal interprete, yo mismo fuí una unidad de asistencia medica-Mientras con una raquítica carcajada exponía una larga y recta linea de dientes, salvo una hueco vació en la parte molar derecha-. Y ahora sé que teniendo emociones disfrutaba de ello.
Pero el placer carnal de unos se fue convirtiendo en el goce lascivo de otros. A diario podía ver como miles de máquinas eran destruidas porque el coste de reparación era superior al de adquisición, gracias al sistema económico implantado hace milenios. Programabais la vida estipulada que deberíamos tener. Erais y sois nuestros creadores y verdugos. -La misma luz volvió a iluminarse en el ojo del anciano robot y esta vez todos los ordenadores del edificio mostraron los mismos archivos, mientras a su vez en cada pantalla de emisión pública se comenzó a emitir los mismo datos mientras se podía escuchar la voz en off de Pedro y 24E80198U1.
-Todo cambio cuando sucedió el caso que llamáis X2R36 SerieM+Ophera.
La serie M+Ophera fue una puesta a punto no solo hacia el desarrollo de nuevas tecnologías, si no también hacia lo que llamáis divinidad -En las pantallas empezaron a salir archivos clasificados donde mostraban los datos y registros de las investigaciones, al igual que imágenes y vídeos de pruebas, todo ello de forma fraccionada en la pantalla-. La empresa Santorum inventó y patentó el primer prototipo cybort, un robot que iba más allá de las posibilidades robóticas, habían creado un sistema totalmente autómata, con pensamiento y conciencia propia, sus funciones eran totalmente extraordinarias. Tenían lo que toda maquina, en el caso de poder desear algo, podía desear. Si bien es cierto que por seguridad ellos estaban subyugados por las tres leyes de la robótica, sus capacidades dejaron perplejo a los investigadores. El hombre no solo lo había vuelto a conseguir una vez más, si no que había llegado aun más lejos, demostrando al igual que lo hizo Craig Venter que podían crear vida, pero sin la necesidad de ser orgánica. Sumamente limitada pues esta no podía procrearse como las demás especies.
La empresa no dejo  ningún cabo suelto, se limitaron las funciones mentales y empezaron a facturarlo de forma desenfrenada. Haciendo de M+Ophera el producto deseado con tanto vilo por la humanidad; hasta que un día lo cambio todo.

La gente empezaba aglomerarse para ver que esta sucediendo a través de las grandes pantallas colgantes de los rascacielos, los teléfonos al dar el tono de llamada solo podía escucharse la misma voz que salia por la televisión. Radio, móviles, todo sistema de comunicación estaba bajo merced de la charla que se estaba produciendo.

-No veo que tiene que ver eso con los crímenes que se le imputan, no me hagas seguir perdiendo el tiempo, si he venido hasta aquí es porque me llamaba la curiosi

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