viernes, 12 de abril de 2013

Tras tus lunares.

Y se preguntara si la echo de menos, y joder, claro que la echo de menos. Entre tumbos y desorientado me hallo en el baño. Me miro al espejo. Como no te voy ha echar de menos si te llevo hasta en mí piel. Toco la cicatriz y llegan a mí mente, fugaz y etereamente a ti estremeciéndote contra mí cuerpo, el aire viciado del cuarto. Su cuerpo desnudo, frente al mío, nuestras mentes viajando y deambulando entre susurros, calada tras calada, inhalación tras suspiración.
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