martes, 23 de octubre de 2012

Letras de a pie.

Siete y media de la mañana, busco el móvil entre la oscuridad, solo me acompañan a mis torpes movimientos el frenesís de las gotas de agua chocando contra el cristal. Lo encuentro, mi cara es iluminada por la pantalla, tengo un mensaje.
En el solo puedo entender una cosa, problemas otra vez, no se como, ni cuando, pero me las arreglo para que me sigan. Leo y releo el mensaje, pero no me esclarece nada.

Me levanto y como cada mañana me hago un te, siempre me pone de buen humor tomarme mi taza de te a solas, puede que suene un poco homosexual, pero que le vamos hacer, yo soy así.

Pasan las horas y dejando de lado el mensaje me hundo en mi día a día, hasta que por la puerta se asoma mi compañero de piso, me cuenta que ayer entrada en la madrugada le llamo mi amiga, entre lagrimas le cuenta a él lo sucedido, a su vez me lo cuenta a mí, pero no me deja nada claro, solo una pequeña pista, un nombre, el cual me hace pensar en el terreno fanganoso que me va cubriendo.

Pasan los minutos, las horas y vuelvo a mis cosas, mi compañero se despide de mi y vuelvo a divagar por la casa.

Suena el teléfono, vacilo un poco al cogerlo, quiero que la otra persona que esta al aparato dude dos veces antes de oír mi voz.
Es ella, me cuenta con lujo de detalles como ha sucedido todo, me dice que no es mas que un rumor que le ha dicho su amante, que a su vez se lo ha dicho un amigo, que a su vez, al parecer se la ha dicho una amiga.
Mmm esta todo confuso y poco claro, me tumbo en la cama, enciendo un pitillo y escucho con atención. Salen a la conversación palabras como despecho, engaño, celos y dolor.

Juntos pero separados por un teléfono, nuestras mentes empiezan a actuar como una sola, vamos soltando cabos, uno a uno y la solución parece estar cada vez más cerca.
Nos damos cuenta de que somos unos títeres que nos mueven a su antojo y maquiavélica devoción.
Llegamos a una sola conclusión, cortar y arrasar, pues tras el silencio vendrá una fuerte carcajada.



Quiero darle un especial agradecimiento a mi amiga por dejar que publique ciertos aspectos de su vida públicamente.  Gracias pequeña, eres un sol, pelirrojo pero sol.




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